domingo, 1 de julio de 2012

Se trata de construir.

El día de hoy he visto y participado en algunas discusiones con motivo de la elección, lo que me motivó a retomar este blog. Es una reflexión personal y por tanto, invito a lo que la lean, a que la discutamos y encontremos los puntos de coincidencia, más que los puntos de diferencia a fin de crear ideas conjuntas, y dejar a un lado la obsesión por ganar discusiones y debates.

YO CREO que independientemente de quién gane, el tema central es qué papel jugaremos como ciudadanos para que México realmente cambie. Me duele ver el odio acumulado que cargamos, pero me duele más ver cómo somos presas de un rencor que nos ciega por completo y nos lleva a justificar la violencia verbal como forma de protesta. Para mí, el insulto SÓLO destruye y de lo que se trata es de construir.

Para dejar de pensar que el país saldrá de sus broncas o se irá al matadero por la llegada de un candidato, tal vez tenemos que revalorar el papel que jugamos como individuos. TODO lo que decimos cuenta e influye, de manera que, del entorno político que hoy vivimos somos responsables TODOS.

Respeto a los que optan por la mentada. Yo no soy así. Yo no creo ni me asusto por el uso violento de la palabra. Simplemente no me parece que eso cambie las cosas. Así sólo alimentamos el cinismo y la indiferencia de quienes reciben los insultos.

La historia muestra claramente que los grandes estadistas, los grandes hombres y mujeres que han cambiado al mundo para bien, no se dejaron llevar por la conducta de masa, normalmente irracional y vengadora.

La política es mucho más que el juego entre partidos. Es una forma de la que podemos valernos para cambiar las cosas, para construir. Después de todo, quien gane en el juego electoral, gobernará para todos. El dilema es si seguiremos alimentando la confrontación o finalmente podremos vernos como iguales, independientemente del color político de nuestras preferecias, y de forma madura, construir la sociedad que queremos.

Yo quiero un México en paz y próspero en los hechos, no sólo en los discursos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario