sábado, 5 de febrero de 2011

Lecciones.

Concluyó un largo y cansado proceso electoral. Ganó Aguirre. Perdió Añorve. Los movimientos comienzan a darse. Veo el panorama político y me doy cuenta que no todos aprendieron las lecciones que dejó la elección. Hay quienes se resisten a hacer la autocrítica que les pemita descubrir sus aciertos y errores para cambiar y mejorar su futuro.

Acabo de leer una declaración del presidente del PRI en Guerrero, Efrén Leyva, en la cual expresa el supuesto "clamor" de su gente por explusar del partido a los miembros que apoyaron a Ángel Aguirre. Tal vez más dolido que consciente, no se da cuenta que una acción de este tipo envía una señal equivocada si lo que se quiere es recuperar los espacios perdidos para futuras elecciones.

Parece que el PRI no está dispuesto a asumir las consecuencias de sus actos y mucho menos, a aceptar sus errores y aprender de ellos. Se equivocaron al escoger un candidato con credenciales muy negativas, que además, no despertaba ninguna simpatía entre la gente. Se equivocaron al creer que el dinero compraría la voluntad de la gente. Se equivocaron al creer que la guerra sucia y el golpeteo mediático mellarían la popularidad de su adversario. Se equivocaron al creer que el color del partido les daría los votos que no aportaba la figura que impulsaban. Se equivocaron y se equivocan al no aceptar que la regaron.

El ánimo vengador con el que pretenden purgar hoy las filas de su partido es un buen reflejo del sectarismo que los llevó a una estrepitosa derrota. Es símbolo de la incapacidad que tiene el PRI en Guerrero hoy para conciliar sus diferencias. Optan por expulsar a miembros sin contemplar que con ellos se va también una mayoría de priístas que, si tenían contemplado votar de nuevo por su partido, no volverán a hacerlo. Acciones así, continúan reduciendo su base, aislando cada vez más al partido de la gente, y por supuesto, perdiendo la oportunidad de ocupar los espacios políticos por los que pelean.

A mi me queda muy claro que esta elección es la muestra clara que la ciudadanía comienza a romper ese comportamiento de manada que durante años permeó la política en Guerrero. Habrá que esperar para ver si los cuadros políticos del PRI que sustituirán a los actuales -si es que lo permiten-, sí aprenden de los errores del pasado para no repetirlos en el futuro. En las manos de los propios militantes y simpatizantes, está la llave del futuro para este partido.

Es importante un PRI con presencia en Guerrero que sea contrapeso de quienes hoy gobiernan. La pregunta para los priístas es si están dispuestos a cambiar de una vez por todas a los rancios y oscuros liderazgos a quienes claramente hoy, la gente les dio la espalda. 

¿Ustedes qué opinan?