Somos 7,000,000,000 (siete mil millones) de personas en el planeta. Un mundo de gente. Ja! Hace poco tiempo nació el ciudadano con el que llegamos a esa cifra y la disputa por apropiarse del nacimiento de éste ya comenzó. Independientemente de la nacionalidad de tan emblemático ciudadano, la pregunta que queda en el aire es: ¿cuál es el límite? En un artículo publicado en El País hace un par de meses, se decía que la población mundial ganará 3.000 millones de habitantes hasta fin de siglo. Es decir, ¡rondaremos los 10 mil millones!
A mi me surgen muchas preguntas al respecto. ¿Qué tipo de mundo estamos preparando para los "nuevos"? ¿Hasta dónde aguantará la presión que ejercen la pobreza y la desigualdad? ¿Podremos frenarla o debemos resignarnos a que las condiciones de miseria en la que vive gran parte del planeta seguira expandiéndose? ¿Qué tenemos que hacer? ¿Qué tenemos que cambiar (de nosotros mismos primero y después de nuestras socieades y gobiernos)? ¿Qué tenemos que hacer para darnos cuenta que a este ritmo nos autodestruiremos en, tal vez, no mucho tiempo?
No quiero sonar catastrofista, pero las condiciones actuales no dejan mucho lugar a la esperanza. Me pregunto cómo es que nosotros contribuimos a la ola de violencia que actualmente vivimos. Es decir, qué parte de nuestros pensamientos, ideas y sentimientos, ha moldeado las actitudes y conductas que permiten, aceptan e incluso la fomentan. ¿Alguna vez se lo han preguntado? A mí se me ocurren algunas ideas a las que dedicaré algunos posts más adelante
Les dejo este video. A ver qué les parece. Sus comentarios son más que bienvenidos.
Hasta la próxima!