Un tema que hoy está en el aire en Guerrero es el relativo a la Nueva Constitución o Nueva Constitucionalidad, como se le ha llamado. Esto es, renovar por completo nuestro marco legal para dotar al Estado de nuevos instrumentos que permitan avanzar en el respeto a nuestros derechos y garantías. Antes de escribir este post, me puse a investigar un poco de qué se trata la nueva propuesta y la verdad, me he llevado una grata sorpresa, tanto por las propuestas planteadas, como por la idea de abrir el debate a la ciudadanía.
Yo no soy abogada, soy politóloga, así que me abstendré de comentar sobre asuntos legales que son campo de los expertos en esta materia. Sin embargo, sí me gustaría decir un par de cosas sobre el aspecto más político del proceso.
Lo primero que habría que apuntar, como ya lo mencioné, es la idea de un proceso abierto a todos los guerrerenses. No sé ustedes, pero a mí me parece que por primera vez en la historia del Estado, estamos viendo disposición por sumar a los ciudadanos a la discusión de los temas que les afectan. Aunque el tema no es del todo sencillo y puede ser tedioso y rebuscado -como normalmente son los asuntos legales-, la sola posibilidad de sumar voces a las que no se les concedía ninguna autoridad, es de aplaudirse. Por supuesto, habrá que ver el resultado del proceso para emitir las debidas conclusiones, pero de que la puerta está abierta, es indudable. Está en nosotros entrarle a la discusión.Sobre los aspectos principales de la propuesta, a reserva de poder comentar sobre cada uno de ellos más adelante, a mí me parece que poner como elemento central de una nueva constitución a los Derechos Humanos (DDHH), resulta no solo pertinente, sino indispensable. No hay que ser un docto en materia jurídica para saber que el respeto a los DDHH ocupa las líneas centrales de las constituciones de México y el mundo que se consideran más vanguardistas y progresistas.
Guerrero es un Estado bellísimo, con una gran historia de desarrollo legal y político. Es momento de volver a la carga y demostrar que estamos, como sociedad, por encima de envidias y mezquindades personales y grupales. Del paso que demos hoy, depende parte de nuestro futuro ya que lo que discutimos, más allá de códigos y leyes, es la idea de Estado que todos queremos y deseamos. Si en nuestras cabezas es claro quiénes somos y qué hemos construido, será imposible ser presa del abuso por parte de gobiernos, grupos y/o individuos.
Como dirían por ahí, nuestro futuro está en nuestras manos.
¿Ustedes qué opinan? Sus comentarios son siempre bienvenidos y agradecidos.
Besos!
P.D. El sitio de la Nueva Constitución para que todos le entremos a la discusión y el debate: www.nuevaconstituciongro.org