martes, 17 de enero de 2012

Una Nueva Constitución (Ciudadana)

Un tema que hoy está en el aire en Guerrero es el relativo a la Nueva Constitución o Nueva Constitucionalidad, como se le ha llamado. Esto es, renovar por completo nuestro marco legal para dotar al Estado de nuevos instrumentos que permitan avanzar en el respeto a nuestros derechos y garantías. Antes de escribir este post, me puse a investigar un poco de qué se trata la nueva propuesta y la verdad, me he llevado una grata sorpresa, tanto por las propuestas planteadas, como por la idea de abrir el debate a la ciudadanía.

Yo no soy abogada, soy politóloga, así que me abstendré de comentar sobre asuntos legales que son campo de los expertos en esta materia. Sin embargo, sí me gustaría decir un par de cosas sobre el aspecto más político del proceso.

Lo primero que habría que apuntar, como ya lo mencioné, es la idea de un proceso abierto a todos los guerrerenses. No sé ustedes, pero a mí me parece que por primera vez en la historia del Estado, estamos viendo disposición por sumar a los ciudadanos a la discusión de los temas que les afectan. Aunque el tema no es del todo sencillo y puede ser tedioso y rebuscado -como normalmente son los asuntos legales-, la sola posibilidad de sumar voces a las que no se les concedía ninguna autoridad, es de aplaudirse. Por supuesto, habrá que ver el resultado del proceso para emitir las debidas conclusiones, pero de que la puerta está abierta, es indudable. Está en nosotros entrarle a la discusión.

Sobre los aspectos principales de la propuesta, a reserva de poder comentar sobre cada uno de ellos más adelante, a mí me parece que poner como elemento central de una nueva constitución a los Derechos Humanos (DDHH), resulta no solo pertinente, sino indispensable. No hay que ser un docto en materia jurídica para saber que el respeto a los DDHH ocupa las líneas centrales de las constituciones de México y el mundo que se consideran más vanguardistas y progresistas.

Guerrero es un Estado bellísimo, con una gran historia de desarrollo legal y político. Es momento de volver a la carga y demostrar que estamos, como sociedad, por encima de envidias y mezquindades personales y grupales. Del paso que demos hoy, depende parte de nuestro futuro ya que lo que discutimos, más allá de códigos y leyes, es la idea de Estado que todos queremos y deseamos. Si en nuestras cabezas es claro quiénes somos y qué hemos construido, será imposible ser presa del abuso por parte de gobiernos, grupos y/o individuos.

Como dirían por ahí, nuestro futuro está en nuestras manos.

¿Ustedes qué opinan? Sus comentarios son siempre bienvenidos y agradecidos.

Besos!

P.D. El sitio de la Nueva Constitución para que todos le entremos a la discusión y el debate: www.nuevaconstituciongro.org

martes, 10 de enero de 2012

Las cosas en su justo medio.

Hace algún tiempo leí una frase de Ryszard Kapuscinski que me hizo pensar sobre la pertinencia de opinar sobre todo. "Para juzgar, hay que estar allí", decía el texto del periodista. ¿Cuántas cosas decimos y juzgamos sin saber, sólo por hablar y opinar, por parecer "interesantes"? Si traigo a colación esto, es porque desde hace días veo una cascada de comentarios sobre el caso de la normal de Ayotzinapa, algunos de los cuales, molestan por la ignorancia y veneno que los acompañan.

Sí, lo que pasó con los estudiantes es inadmisible. No se puede tolerar que las fuerzas del Estado atenten contra la población de la forma en que lo hicieron. El estado de derecho que pretendemos alcanzar requiere de respeto a la libre manifestación de las ideas y sobre todo, respeto absoluto por la vida. La acción del gobierno federal y estatal es a todas luces condenable, y quienes dispararon contra los manifestantes deben responder por sus actos. Hasta aquí, el consenso es, creo, total.

De todo lo que ha pasado, para mí lo más respetable ha sido la conducta del gobierno de Guerrero. Dando seguimiento a las notas de prensa, ha sido claro que desde el principio la administración estatal ha entregado toda la información referente al caso y hoy, el propio gobernador Ángel Aguirre ha declarado que acatará el informe de la CNDH y separará del cargo a los responsables. ¿Hará el gobierno federal lo mismo con sus subalternos?

Pero la cosa no termina aquí. ¿Qué hay de la muerte del empleado de la gasolinería de la cual sí son responsables los estudiantes de Ayotzinapa y que sin ningún reparo intentaron hacer explotar? ¿Se han preguntado qué hubiera pasado si esa estación de servicio hubiera explotado y hubieran muerto muchas más personas? ¿Seguirían siendo víctimas estos cuates que hoy buscan ser considerados héroes? Las cosas en su justo medio. Las fuerzas del orden cometieron un error y dos jóvenes murieron, pero los estudiantes con su conducta, que no es ejemplo para nadie, son responsables de la muerte de quien con su vida, evitó la de muchos. ¿Responderán por ello?



Estoy un poco harta y cansada de activistas que sólo buscan imponer sus agendas y les importa un bledo la ciudadanía. Estoy enojada porque hay quienes no quieren resolver las cosas, sólo destruir para vivir el sueño de regocijarse en su pírrica victoria. ¿Son estos los que quieren que las cosas cambien? ¿Son estos los que se ostentan como defensores de causas sociales? ¿Son estos los que quieren un mejor país?

Perdón si mis palabras molestan, pero no se trata de defender por defender; no se trata de exigir por exigir. Se trata de enmendar para corregir; se trata de construir.

Sus comentarios, críticas y opiniones son bienvenidos.