¿Alguna vez se han preguntado por qué nos divertimos de la forma que lo hacemos? ¿Se han cuestionado qué significa “diversión”actualmente? ¿Y se han planteado que existen formas distintas de diversión aparte de las que consideramos “tradicionales”?
Por una recomendación, hace unos días llegué a un blog donde vi un video de Australia sobre el consumo irresponsable de alcohol, que me estremeció por la crudeza de sus imágenes y las situaciones que en él se presentan (lo incluyo al final del post).
Por qué consumimos alcohol es tema que da para profundas reflexiones, pero en aras de brincar un obstáculo que puede ser infranqueable para esta discusión, diré que en mi opinión bebemos porque todavía nos cuesta comprender que absolutamente todo lo que hacemos, lo hacemos por sentir, y usar sustancias de este tipo es la forma fácil de romper el control que nuestra mente racional le impone al sentimiento.
En México, al igual que en muchos otros países, padecemos un serio problema de salud pública por el consumo desmedido de alcohol. Si no hay “chupe”, parece no haber diversión. Hemos hecho de él un fin más que un medio.
Las fiestas son siempre un buen pretexto para abrir botellas y brindar por las penas, alegrías y deseos venideros. Propongo que hoy, antes del choque de copas, intentemos ser conscientes que importa más el porqué nos reunimos, antes que el “cómo nos ponemos”.
En esta época navideña, deseo que todos pasen felices momentos con los suyos. Son buenos tiempos para pensarnos, abrazarnos y decirnos todo aquello que nos guardamos.
Les dejo el video. A ver qué les parece.
¡Un abrazo para todos!
P.D. Como siempre, sus comentarios son bienvenidos.
viernes, 24 de diciembre de 2010
martes, 21 de diciembre de 2010
Desarrollo no es igual a crecimiento.
El día de ayer recibí una llamada de mal gusto. Una amable señorita, argumentando que hacía una encuesta, me hizo una serie de preguntas tendenciosas, malintencionadas y muy venenosas que descalificaban por completo a Ángel Aguirre y su posición sobre el proyecto de La Parota.
Se puede o no estar de acuerdo con Aguirre y lo que opine al respecto, lo que no se puede, es estar a favor de estas tácticas sucias que sólo enturbian el delicado proceso electoral que hoy vivimos en Guerrero.
La venenosa llamada me invitó a pensar en torno a este tema que parece ser la nueva arma que utiliza Manuel Añorve para intentar levantar la pila de cascajo que es hoy su campaña, además de reflexionar sobre el oportunismo miope de quienes, sin pensar, apuestan por propuestas coyunturales que sólo buscan rentabilidad electoral.
¿Realmente sabemos cuáles son los beneficios y perjuicios de una obra de este tipo? ¿Estamos conscientes de sus consecuencias? ¿Conocemos lo que ha pasado en otras partes del Estado? ¿Se vale decir sí a todo lo que implique “desarrollo” sin importar el daño a la gente y al entorno? ¿Qué tipo de gobernantes queremos, estadistas con visión o mercachifles que no ven más allá del tiempo que ocuparán el cargo público?
Basta una rápida búsqueda en Internet para encontrar argumentos que sugieren que los proyectos hidroeléctricos como el de La Parota, requieren, antes que nada, de la sensibilidad de los gobernantes que los impulsan para proteger el patrimonio humano y natural de los involucrados en ellos, además de una planeación inteligente y bien pensada.
En Guerrero tenemos claros ejemplos de proyectos como el de la presa La Venta, que ignoraron por completo a la gente y que hoy tienen consecuencias devastadoras para el medio ambiente.
Desarrollo no es igual a crecimiento económico. No se necesita tener un doctorado para comprenderlo. Quienes apuestan antes que nada por el crecimiento, apuestan por esa barbarie insensible que no respeta a nada ni a nadie.
Me altero cuando leo que Añorve se ostenta como un político congruente, porque yo creo que ser congruente, es ser ante todo, consciente de las implicaciones que tienen nuestro actos. De otra forma, no se es congruente, se es un simple radical inflexible capaz de todo por defender una idea.
¿Qué queremos? ¿Gobernantes preocupados por su gente o gobernantes preocupados por inflar su currículum de obras públicas? ¿Gobernantes inteligentes que comprenden las necesidades de los suyos, o gobernantes interesados en mostrar la opulencia de su voluntad? ¿Gobernantes que construyen, concilian y coordinan, o gobernantes que descalifican, imponen y obligan?
Sea La Parota o cualquier otro proyecto, nuestra primera tarea es observar la forma en que candidatos y gobernantes lo abordan. Aquellos que consideran prescindible a la gente afectada, son quienes no merecen ni pizca de nuestro aprecio, porque mañana, podremos ser nosotros los prescindibles de otra de sus ocurrentes ideas.
Sea La Parota o cualquier otro proyecto, nuestra primera tarea es observar la forma en que candidatos y gobernantes lo abordan. Aquellos que consideran prescindible a la gente afectada, son quienes no merecen ni pizca de nuestro aprecio, porque mañana, podremos ser nosotros los prescindibles de otra de sus ocurrentes ideas.
¿Ustedes qué opinan?
martes, 7 de diciembre de 2010
Si no gusta, no gusta.
Hace unos días, al revisar la prensa de Acapulco, me encontré una nota en la que se mencionaba que el equipo de campaña del PRI, tuvo que retirar más de la mitad de las sillas de un auditorio ante la falta de asistentes a una conferencia que impartiría Yordi Rosado, con el fin de promover la candidatura de Manuel Añorve.
Si asistieron pocos porque Añorve y/o Rosado no despiertan mucho interés, es irrelevante. Lo que interesa aquí es en un hecho que queda evidente a raíz de este acontecimiento: a la gente hoy, ya no se le convence tan fácilmente con pan y circo.
Para mi, fue esperanzador pensar que nos estamos convirtiendo, si no en sociedades críticas, cuando menos en sociedades que ya no caen tan fácil en la dañina trampa del glamour y la farándula ancladas a la actividad política. Y digo dañina porque para mi es muy claro que ser famoso, no es garantía de nada. Cada cosa en su sitio.
Guerrero confirma una vez más que cuando un candidato no despierta el interés de la gente, no importa cuánto dinero se le invierta a su imagen y publicidad; no importa que ofrezca el espectáculo más impresionante; no importa que prometa hasta las perlas de la virgen; no importa que se rodee de figuras exóticas, si no gusta, no gusta. Y si esto fuera televisión, ya tendríamos otro programa al aire.
Quiero pensar que en el fondo, todos sabemos muy bien el tipo de gobierno que nos espera con cada uno de los candidatos que hoy buscan ser gobernadores. Quiero pensar que la inercia y el interés que despierta cada uno de ellos, lo confirma, y eso, con reservas, me anima.
¿Ustedes qué opinan?
¡Hasta el próximo post!
jueves, 2 de diciembre de 2010
A quien descalificas hoy...
Observo el panorama y no miento si digo que me asusta un poco la clase de discursos sobre los que algunos simpatizantes de los diferentes partidos y candidatos, montan sus alegatos. De la promoción más eufórica a la descalificación más violenta, el abanico de sus argumentos es colorido y divertido pero también, preocupante.
¿Se darán cuenta los que usan la descalificación que así no ganan ni un solo simpatizante para su causa? Supongo que no. Y supongo también que nadie les ha dicho lo patéticos que se ven al esgrimir argumentos que disfrazan de “verdad” pero que realmente son meras descalificaciones y/o razones sin sentido.
El lado positivo de la situación que hoy vivimos es que se nos ofrecen nuevos referentes para decidir a quién debemos o no debemos dar nuestro voto. Además de analizar lo que han hecho como gobernantes, propongo que observemos a los simpatizantes que hacen eco de los discursos más intolerantes y violentos para saber el tipo de política que nos esperaría si el candidato que apoyan llegara a la gubernatura.
Debemos poner nuestro granito de arena para frenar la violencia verbal y evitar así que ésta se convierta en violencia física. Suficiente tenemos hoy con la que se vive en Acapulco, como para continuar abonando el campo donde crece el miedo.
Espero que entiendan los simpatizantes más fervientes que aquél a quien descalifican hoy, mañana puede ser quien los gobierne.
¿Ustedes qué opinan?
Hasta el próximo post!
¿Se darán cuenta los que usan la descalificación que así no ganan ni un solo simpatizante para su causa? Supongo que no. Y supongo también que nadie les ha dicho lo patéticos que se ven al esgrimir argumentos que disfrazan de “verdad” pero que realmente son meras descalificaciones y/o razones sin sentido.
El lado positivo de la situación que hoy vivimos es que se nos ofrecen nuevos referentes para decidir a quién debemos o no debemos dar nuestro voto. Además de analizar lo que han hecho como gobernantes, propongo que observemos a los simpatizantes que hacen eco de los discursos más intolerantes y violentos para saber el tipo de política que nos esperaría si el candidato que apoyan llegara a la gubernatura.
Debemos poner nuestro granito de arena para frenar la violencia verbal y evitar así que ésta se convierta en violencia física. Suficiente tenemos hoy con la que se vive en Acapulco, como para continuar abonando el campo donde crece el miedo.
Espero que entiendan los simpatizantes más fervientes que aquél a quien descalifican hoy, mañana puede ser quien los gobierne.
¿Ustedes qué opinan?
Hasta el próximo post!
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