martes, 10 de enero de 2012

Las cosas en su justo medio.

Hace algún tiempo leí una frase de Ryszard Kapuscinski que me hizo pensar sobre la pertinencia de opinar sobre todo. "Para juzgar, hay que estar allí", decía el texto del periodista. ¿Cuántas cosas decimos y juzgamos sin saber, sólo por hablar y opinar, por parecer "interesantes"? Si traigo a colación esto, es porque desde hace días veo una cascada de comentarios sobre el caso de la normal de Ayotzinapa, algunos de los cuales, molestan por la ignorancia y veneno que los acompañan.

Sí, lo que pasó con los estudiantes es inadmisible. No se puede tolerar que las fuerzas del Estado atenten contra la población de la forma en que lo hicieron. El estado de derecho que pretendemos alcanzar requiere de respeto a la libre manifestación de las ideas y sobre todo, respeto absoluto por la vida. La acción del gobierno federal y estatal es a todas luces condenable, y quienes dispararon contra los manifestantes deben responder por sus actos. Hasta aquí, el consenso es, creo, total.

De todo lo que ha pasado, para mí lo más respetable ha sido la conducta del gobierno de Guerrero. Dando seguimiento a las notas de prensa, ha sido claro que desde el principio la administración estatal ha entregado toda la información referente al caso y hoy, el propio gobernador Ángel Aguirre ha declarado que acatará el informe de la CNDH y separará del cargo a los responsables. ¿Hará el gobierno federal lo mismo con sus subalternos?

Pero la cosa no termina aquí. ¿Qué hay de la muerte del empleado de la gasolinería de la cual sí son responsables los estudiantes de Ayotzinapa y que sin ningún reparo intentaron hacer explotar? ¿Se han preguntado qué hubiera pasado si esa estación de servicio hubiera explotado y hubieran muerto muchas más personas? ¿Seguirían siendo víctimas estos cuates que hoy buscan ser considerados héroes? Las cosas en su justo medio. Las fuerzas del orden cometieron un error y dos jóvenes murieron, pero los estudiantes con su conducta, que no es ejemplo para nadie, son responsables de la muerte de quien con su vida, evitó la de muchos. ¿Responderán por ello?



Estoy un poco harta y cansada de activistas que sólo buscan imponer sus agendas y les importa un bledo la ciudadanía. Estoy enojada porque hay quienes no quieren resolver las cosas, sólo destruir para vivir el sueño de regocijarse en su pírrica victoria. ¿Son estos los que quieren que las cosas cambien? ¿Son estos los que se ostentan como defensores de causas sociales? ¿Son estos los que quieren un mejor país?

Perdón si mis palabras molestan, pero no se trata de defender por defender; no se trata de exigir por exigir. Se trata de enmendar para corregir; se trata de construir.

Sus comentarios, críticas y opiniones son bienvenidos.


1 comentario:

  1. Tienes toda la razon, en este rollito nomas no hay a quien aplaudirle nada, esperemos que el radicalismo deje de imponerse y seguir ensuciando mas el ya de por si complicado asunto.

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